En su día entendí la demanda de Apple contra Nokia por el tema de patentes, porque servía para hacer más "paténtica" la primera demanda interpuesta por el fabricante escandinavo que en lugar de tratar de ganar al iPhone con un producto mejor, prefería pasear su resentimiento en los tribunales.
Pero ahora, la demanda de Apple contra HTC por diversas presuntas violaciones de patentes parece bastante lamentable como forma de competir contra el que puede ser primer rival serio del iPhone.
Hay bastante consenso en que HTC no es más que la víctima de un golpe que iría dirigido contra el Android de Google, cuyo teléfono "oficial" ha sido fabricado por aquella empresa y que es el primero que le planta cara en cuanto a interfaz y agilidad en el funcionamiento.
Es posible que la idea de Apple sea meter el miedo en el cuerpo a hipotéticos colaboradores de Google, que tuviesen pensado introducir Android como sistema operativo de sus terminales. El objetivo es que optasen por otros sistemas con menos posibilidades reales de desarrollar un producto brillante.
Las patentes parecen
abarcar todo tipo de aspectos y prácticamente todo el rango de teléfonos de HTC, incluyendo teléfonos con intefaz Sense (la del Nexus One), pero también con sistemas Windows Mobile, aunque en esos casos la patente es sobre temas de hardware.
Lo peor es que, entre otras, se incluyen algunas de esas patentes "software" abusivas, como el desbloqueo del teléfono mediante un gesto.
Así que ahí tenemos a Apple en plan patente abusón, lo que no cuadra mucho con su estilo hasta ahora, que consistía en presentar un producto aún mejor cuando la competencia comenzaba a acercarse, y que es lo que esperábamos que ocurriese con el próximo iPhone. Sobre todo si se confirma que llevará el nuevo procesador diseñado por Apple, que le puede dar una ventaja brutal sobre el resto de teléfonos.
Es un movimiento feo, muy feo.
Pero también es extraño, hay algo en el asunto que no acaba de cuadrarme. Aunque el crecimiento de Android es muy rápido, tampoco está siendo explosivo y, de hecho, el propio mercado de Android está fragmentado entre diversos fabricantes, modelos de terminales y versiones del sistema.
Creo que Apple tendrá siempre un mejor producto del que pueda llegar a desarrollar Google y ha creado un sano ecosistema de fabricantes de accesorios y desarrolladores de aplicaciones.
Así que no le veo mucho sentido a intentar cortar las alas de Android con demandas, sobre todo cuando Apple lleva ventaja y Microsoft podría entrar a competir con el Windows Phone y fragmentar aún más la competencia.
A no ser que el objetivo de la demanda sea dañar la imagen de Android como tecnológicamente avanzado. Es decir, dejar patente que Google no está inventando nada que no esté ya en el "original". La
nota de prensa de Apple hace hincapié en ello de algún modo.
Pero, de momento, todo es especulación.